Crisis? What crisis?
Según la RAE, la palabra crisis, entre sus acepciones, hace referencia a la situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese. No siempre la palabra crisis debe ser entendida en términos negativos o catastróficos, en ocasiones simplemente se refiere a épocas de cambio.
Así pues el verano del 2008 podemos definirlo como el verano de las crisis, porque, a falta de una, en mi período estival ha habido tres crisis.
Crisis laboral: Llegaba el mes de junio y ahí me encontraba yo, un ejemplo de pluriempleado estresado, agobiado por el tiempo pero feliz. Tres meses después me queda un trabajo y tengo por segura la fecha de finalización del mismo. Se puede decir que ahora tengo más tiempo, que no tengo tantos agobios pero en el fondo soy algo menos feliz. Para un tío como yo, al que le va la marcha y es un culo inquieto, tener tiempo libre no es siempre síntoma de felicidad.
Han sido tantos los cambios, que incluso en mi ayuntamiento dos partidos han pactado y me han cambiado a la concejala. Pensábamos que íbamos a durar menos que ella, pero resulta que al final nosotros (dicen que mala hierba nunca muere) nos iremos más tarde… aunque tampoco mucho más tarde.
Y como la cosa del periodismo está tan complicada, pues al final me he apuntado a un curso para ver si acabo como profesor de geografía. Hace cinco años me hubiera reído sólo con pensarlo porque nunca me he visto como ‘profe’, pero… ¿Quién sabe? Quizás en unos años estoy dando clases, no sé si de geografía, de periodismo o de cine ruso, pero dando clases. Eso sí, mis peguntas de examen serían del rollo: ¿Cuál es el lago que baña la ciudad de los Bulls? ¿Localiza las ciudades del próximo europeo de Polonia? ¿Qué montaña visitarías si fueras a ver un partido del CB Granada?
Crisis sentimental: No os voy a engañar, aquí no ha habido cambios y este verano tampoco he abandonado el club de la soltería. Y eso que lo he intentado por activa y por pasiva, incluso acabé cenando una noche con un equipo universitario de Canadá.
Ha habido oportunidades, pero siempre me pasaba lo mismo que a Nocioni en la semifinal del Mundial de Japón… al final no la metía. Bueno al menos este verano he comprendido que la música “remember” no es mi tipo. Ya no me gustaba cuando no era “remember” y el paso de los años no ha suavizado mi rechazo hacía este estilo de ¿música? Es lo malo intentar de ligar en verano, acabas en macrodiscotecas o escuchando el “Ella de elle” de Kate Ryan en el chiringuito de la playa. En cualquier caso, la ambientación musical deja mucho que desear.
Crisis deportiva: Al contrario de lo que acontece en el plano laboral, a nivel deportivo el verano ha cambiado muchas cosas. Empecé el mismo sin equipo, pero sin muchas prisas por encontrarlo. Al final decidí seguir los pasos de Aíto y hasta que no pasasen los Juegos Olímpicos no iba a decidirme. Dicho y hecho, el lunes no tenía un equipo, tenía a dos y ninguno de ellos era femenino. Como dice un amigo, este año voy a acabar de los tíos hasta la p….
Así que, a grandes rasgos, mi verano se puede resumir en que:
- Tengo menos trabajo y más tiempo libre (lo cual implica que me he vuelto si cabe más friki en esto del baloncesto)
- Sigo soltero con lo que si alguna mujer (adinerada a ser posible) se atreve, sólo tiene que dejar sus datos. Con mucho gusto atenderemos a sus demandas.
- Volveré a entrenar y, si Pablo no lo impide, seguiré escribiendo mis elucubraciones baloncestísticas.
PD: Según he podido leer en otros blogs, me alegra saber que no soy el único que se ha dejado barba mientras jugaba España la olimpiada. Lo mío está a mitad de camino entre la dejadez personal y la superstición (ya llevamos tres chapas con ella). Os hubiera mostrado una foto, pero ya resulta suficientemente friki este blog como para enseñaros mi retrato con el cabello oscuro y mi barba a mitad camino entre rubia y pelirroja… cosas de la genética.
Lo peor de todo es que amenazo con ir y presentarme en Polonia con barba. Eso será en el 2009, mientras tanto seguro que pasan muchas cosas que contar.
Terreno Deportivo